¡Vive Bien, Ama con todo tu Ser y sé Inmensamente Feliz!
"Si un día tienes que elegir entre el mundo y el amor, Recuerda:
Si eliges el mundo quedarás sin amor,
pero si eliges el amor,
con él conquistarás al mundo."
Albert Einstein

jueves, 24 de noviembre de 2011

"LA ENFERMERA"



Un caluroso día de verano, un joven matrimonio y su pequeña hija de cuatro años, Susana, iban de viaje de vacaciones a las montañas por algunas semanas cuando en forma imprevista un inmenso camión que venía en sentido contrario chocó violentamente al pequeño auto en que viajaban. Los padres de la niña quedaron gravemente heridos y ella se quebró algunos huesos. Tan pronto como fué posible fueron llevados al hospital más próximo y separados en distintos centros: los padres fueron a la unidad de cuidados intensivos, y Susanita fue llevada a la unidad infantil. Como pueden imaginarse, la niña no sólo se encontraba con grandes dolores físicos, sino que además ella estaba muy asustada porque sus padres no estaban con ella para confortarla.
Gloria, la enfermera que fue asignada a Susana, era soltera y de unos cuarenta años. Ella entendió el temor y la inseguridad de la niña y procuró darle todo lo que sus padres no podían darle. Cuando Gloria terminaba su turno de trabajo, en lugar de irse a su casa se ofrecía como voluntaria para acompañar a Susana por las noches. Por supuesto que la relación especial que estaba naciendo entre la niña y su enfermera produjo un acercamiento afectivo muy grande entre las dos. Gloria le traía galletas, libros de monitos y juguetes; le cantaba canciones y le contaba un sin fin de cuentos.
Cuando Susanita pudo moverse, Gloria la colocaba en una silla de ruedas y la llevaba a visitar a sus padres todos los días. Después de varios meses de hospitalización la familia fue dada de alta. Antes de dejar el hospital los padres agradecieron a Gloria por su devoción y tierno cuidado, y la invitaron a que los visitara. Susana no quería que Gloria se quedara e insistía en que ella se fuera a vivir con ellos. Gloria tampoco quería que su Susanita se fuera sin ella, pero su vida estaba en el hospital para niños y ella no podía dejar su "hogar". Por meses mantuvieron contacto solo vía telefónica debido a la distancia que los separaba, hasta que la familia se fue a vivir a otro país.
Después de pasar más de treinta años, Gloria ahora en sus setenta, se enfermó de pulmonía y fue hospitalizada en la unidad geriátrica del hospital cerca de su casa. Una enfermera que estaba de turno notó que Gloria recibía muy pocas visitas, así que trató de darle un cuidado especial.
Una noche cuando la enfermera estaba sentada cerca de su anciana paciente y conversaban amigablemente, le confidenció a Gloria la razón por la cual ella había estudiado enfermería. Comenzó diciendo que cuando ella tenía cuatro años, con sus padres había tenido un accidente automovilístico, y que al ser llevada al hospital conoció a una enfermera maravillosa que le había ayudado a recuperarse con tal devoción y amor. Después, continuó diciendo, había dejado el país y al crecer había decidido seguir el ejemplo de su amada y recordada enfermera, estudiando enfermería, para poder ayudar a los enfermos.
Al volver a su país y contraer matrimonio, encontraron trabajo en esta ciudad. Y por eso que ella estaba en ese lugar.
Gloria no pudo seguir escuchando, y con sus ojos llenos de lágrimas se acercó a su enfermera y le dijo: "Susanita, estamos nuevamente juntas, pero esta vez tú me estás cuidando". Susana al fijar sus ojos en Gloria de pronto pudo reconocerla. ¿Eres realmente tú?, exclamó. "Cuantas veces he pensado en ti y orado que algún día pudiéramos estar juntas de nuevo".
Cuando Gloria se recuperó, Susana sin preguntar tomó las pertenencias de Gloria y la llevó a vivir con su familia, donde llegó a ser una muy especial abuelita.
FUENTE: www.senderoespiritual.com 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Las enfermedades y el alma



"La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma"
                                       Bach.
Cartel colocado en la puerta de un espacio terapéutico…
Muchas veces…
El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir
La diabetes invade cuando la soledad duele.
El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.
El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.
La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.
Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.
La presión sube cuando el miedo aprisiona
Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Y tus dolores callados?  Cómo hablan en tu cuerpo?
… elegí qué hablar, con quién, dónde, cuándo y cómo!!!
Elegí alguien que te pueda ayudar a organizar las ideas, armonizar las sensaciones y
recuperar la alegría.
Todos precisan saludablemente de un oyente interesado.
Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal para hacer que sucedan mudanzas en nuestra vida!!!
Si yo vi más lejos, fue por estar de pié sobre hombros de gigantes. 
                                    Isaac Newton

viernes, 4 de noviembre de 2011

“Los niños pequeños son los únicos seres a los que es preciso tratar de Vd” por Luis Paniagua




“Educar es también es un ejercicio delicado,
pues EDUCAR Y CASTRAR van a menudo unidos de la mano”
Luis Paniagua

Más rosas y menos espinas es lo que se merecen todos los niños y sobre todo los bebés con un cerebro, una personalidad y una actitud hacia el mundo en formación y de la que dependerá el tipo de sociedad en la que vivimos: violenta y competitiva como la nuestra o más pacífica y amorosa.

En la revista Athanor nº 66 he leído una interesante entrevista a Luis Paniagua, al que definen como músico del alma, y me ha agradado especialmente la parte donde habla de crianza y de su hijo pequeño porque son coherentes con la crianza natural y empática que defendemos en el blog, porque contempla la parte espiritual del niño y porque hace hincapié en le valor supremo dela educación con respeto.

Estas son sus palabras:

¿Qué te inspiran, qué te hacen recordar los niños pequeños?
Los bebés son los seres más puros, más influenciables de la Tierra. Son pureza en su máxima expresión. Un amigo decía que a los niños pequeños son los únicos seres a los que es preciso tratar de Vd. Acaban de venir del “otro lado” y están esponjitas. Todo lo que vivan al principio se les va a quedar grabado. Son los más dignos de respeto.

¿Ha sido determinante la experiencia de la paternidad?
Fue impresionante, de las cosas más maravillosas que he podido vivir. Es también una experiencia de gran responsabilidad. Debería haber escuelas de papás para enseñarnos como se hace. Me preguntaba a mi mismo cómo me gustaría que me trataran. Intentaba PONERME EN SU LUGAR. Educar es también es un ejercicio delicado, pues educar y castrar van a menudo unidos de la mano. Hay que hacerlo de la forma más cuidadosa, para que con el aprendizaje no se pierda la pureza y la inocencia del pequeño.

¿Se duerme con sus nanas?
Todas las noches. Por lo menos todas las noches que yo le duermo, que son muchas. Sólo me ha faltado darle pecho.

¿Qué significa su nombre, Sukhjit?
Significa ganador de paz, alegría y plenitud. También conquistador de placeres terrenales y divinos.
LUIS PANIGUA

Una receta sencilla para cambiar el mundo: tratar a los bebés de usted con todo lo que ello implica…

Vía entrevista: Revista Athanor nº 66, página 75
Más información: Luis Paniagua
Foto: Anne Geddes